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Yodo

 

 

Desde civilizaciones muy antiguas se han conocido los efectos beneficiosos de la ingestión de aguas marinas o esponjas quemadas (ricas en yodo) sobre el bocio (patología originada por la deficiencia de yodo que produce crecimiento excesivo de la glándula tiroidea).
Nuestro organismo tiene gran presencia de yodo en la glándula tiroidea, incorporado en las hormonas tiroideas o precursores.

 

¿Cuáles son sus funciones?

Es el único mineral que es un componente esencial de hormonas, concretamente las tiroideas, su única función es participar en la formación de hormonas tiroideas, la triyodotironina (T3) y la tetrayodotironina o tiroxina (T4), reguladoras del metabolismo energético, aumentando el consumo de oxígeno celular y el índice metabólico basal. La T3 y T4 se metabolizan en el hígado y tejidos diana de manera que el yodo pueda reutilizarse.

¿Cómo se absorve?

El yodo se absorbe rápida y completamente en el estómago y en los tramos superiores del intestino delgado una vez convertido en yoduro.
Una vez en el plasma se distribuye por todo el líquido extracelular, es captado por los tejidos (glándulas salivares, mucosa gástrica, glándulas mamarias, tiroides, etc.) y se elimina por vía renal, sin que exista un sistema de depósito o almacenamiento.

¿Qué ocurre con su deficiencia?

La deficiencia de yodo ocasiona una reducción de la biosíntesis de hormonas tiroideas, sobre todo T4, que afecta al metabolismo de todos las células del organismo.
La disminución de los niveles plasmáticos de T3 y T4 desencadena los mecanismos de retroalimentación negativa por lo que aumentan las secreciones de TRH (hipotálamo) y de TSH (adenohipófisis).
La TSH activa la función tiroidea, incrementando la captación de ioduro por la bomba de yodo tiroidea, y asimismo la actividad de todas las iodasas que permiten la síntesis de hormonas tiroideas. Igualmente produce un aumento del tamaño de las células foliculares tiroideas (hipertrofia) y también de su número (hiperplasia), con el consiguiente incremento del tamaño de la glándula tiroides o bocio (en este caso hipotiroideo).

 

También conduce a un conjunto de estados de deficiencia, algunos de extrema gravedad, como el enanismo, el cretinismo y la disminución de la capacidad intelectual.

¿Cuál es su dosis recomendada?

Los requerimientos mínimos diarios son de 150 microgramos.

Es interesante el consumo de sal yodada en habitantes de zonas interiores, lejanas al mar, sobre todo si sus habitantes consumen pocos alimentos marinos. Los alimentos más ricos en yodo son los de origen marino, las verduras, carnes, leche y huevos. . La cantidad del contenido en este mineral depende de la riqueza de yoduro que tenga el suelo de la zona donde se desarrollan o cultivan.
Hoy en día una importante fuente de este mineral es el consumo de sal de mesa iodada.

 

 

 

 

 

 

ALIMENTOS RICOS EN I
Cantidad de I (g./100 gr de alimento)
Algas desecadas 1470
Sal yodada 600
Leche en polvo 240
Berberechos 160
Almejas 160
Chirlas 160
Yema huevo 100
Arenque 100
Sardina 100
Ajo 94
Gambas, langostinos 90
Harina maíz 80
Bacalao 60
Sal de mesa 44
Nécoras 40
Mantequilla 38
Acelgas 35
Mejillón 35
Judías verdes 32
Piña 30
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